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Cristo es la verdad, el camino y la vida. Después de leer la palabra de Dios, verás que Dios ha aparecido, IglesiadeDiosTodopoderoso, RelámpagoOriental,Dios, Jesús,Biblia,ElReinoDelCielo, MúsicaEvangélica,Alabanza, Gracia

La palabra de Dios Todopoderoso afirma: “Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna”. Recuerdo lo que manifestó el Señor Jesús en una ocasión: “Pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna” (Juan 4:14). Ya sabemos que el Señor Jesús es la


En la obra de las dos carnes encarnadas de Dios, testificaron que Ellos eran la verdad, la vida y el camino de la vida eterna. Expresaron muchas verdades, e hicieron una etapa de obra práctica para probar que Cristo es la verdad, el camino y la vida. Eso es suficiente para probar que Ellos son de la misma fuente y que emiten la voz del Espíritu Santo. Ellos hacen la obra del mismo Dios, y ambas testifican que Dios es la fuente de vida en todas sus formas. La palabra que Dios ha expresado es agua del río de vida que fluye desde Su trono, por lo tanto, es el camino de la vida eterna. Eso prueba aún más que Dios Todopoderoso es la segunda venida del Señor Jesús, y que ambas Ellos son Dios haciendo la obra de Su plan administrativo. El Señor Jesús dijo, “Yo estoy en el Padre, y el Padre en mí” (Juan 14:10). “Yo y el Padre somos uno” (Juan 10:30). Esto prueba que el Señor Jesús es la aparición de Dios. El Señor Jesús predijo que Él volvería de nuevo, y que Él se encarnaría como el Hijo del hombre, para hacer la obra del juicio en los últimos días.

Dios Todopoderoso dice: “Jesús y Yo venimos del mismo Espíritu. Aunque nuestras carnes no tienen relación, nuestros Espíritus son uno; aunque lo que hacemos y la obra que llevamos no sean lo mismo, somos iguales en esencia; nuestras carnes adoptan distintas formas, y esto es debido al cambio en la era y la necesidad de nuestra obra; nuestros ministerios no son iguales, por lo que la obra que traemos y el carácter que revelamos al hombre también son diferentes. […] Sus Espíritus son uno” (‘Las dos encarnaciones completan el sentido de la encarnación’ en “La Palabra manifestada en carne”).

“Aunque la obra de las dos carnes encarnadas es diferente, la esencia de las mismas y la fuente de Su obra son idénticas; ellas sólo existen para llevar a cabo dos etapas diferentes de la obra y surgen en dos eras distintas. Comoquiera que fuere, las carnes encarnadas de Dios comparten la misma esencia y el mismo origen; esta es una verdad que nadie puede negar” (‘La esencia de la carne habitada por Dios’ en “La Palabra manifestada en carne”).

La palabra de Dios Todopoderoso nos dice claramente que Dios Todopoderoso y el Señor Jesús ambos son las encarnaciones usadas por el Espíritu de Dios. Ellos sólo difieren en que Ellos hacen distintas obras en diferentes eras, y usan nombres diferentes, pero son un Dios. Ahora sabemos que las dos veces que Dios encarnó, testificó que Él es la fuente del agua de vida, y tiene un suministro de agua viva infinito. Él también testificó que Dios mismo es el camino de la vida eterna. A pesar de que Su palabra y manera de hablar difieren ligeramente, la esencia de lo que dicen es la misma. ¿Entonces cuál es el camino de la vida eterna? ¿Qué relación hay entre la vida eterna y la entrada al Reino de los Cielos? El Señor Jesús dijo que solamente obedeciendo la voluntad del Padre celestial podrá la gente entrar al Reino de los Cielos. Aquellos quienes obedecen verdaderamente la voluntad de Dios se refieren a los que capaces de practicar la palabra de Dios y obedecer los mandamientos de Dios. El Señor Jesús enseñó que deberíamos amar a Dios con todo nuestro corazón, alma, y mente y amar a los demás como a nosotros mismos. ¿Hemos puesto esas palabras en práctica hoy? Si no hemos practicado esas palabras, entonces no estamos haciendo la voluntad de Dios. Si no podemos practicar la palabra de Dios y cumplir Sus mandamientos, ¿cómo podemos obtener el camino de la vida eterna? ¡Nunca lo lograremos! Obtener el camino a la vida eterna significa obtener toda la verdad expresada por Dios para purificar y salvar al hombre, y convertir finalmente a aquellos quienes conocen a Dios y obedecen la voluntad de Dios. Si creemos en Dios pero no obtenemos la verdad, no cambiamos el carácter de nuestras vidas, y no obedecemos la voluntad de Dios, ¿podemos entrar en el Reino de los Cielos? ¿Aquellos quienes no pueden entrar al Reino de los Cielos podrán obtener la vida eterna? Entonces, aquellos quienes no obedecen la voluntad de Dios no tienen manera de obtener el camino de la vida eterna. También, en la Biblia dice: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida” (Juan 3:36). Creer en el Hijo significa creer en aquel quien fue enviado por Dios, y creer en el Cristo encarnado. El Señor Jesús fue el Hijo del hombre, quien regresó al cielo después de finalizar su obra de redención. El Señor Jesús nos prometió que Él volvería otra vez, por lo tanto, aceptar al Cristo que regrese en los últimos días es de suma importancia. Y aquellos aceptan al Cristo que regrese en los últimos días obtendrán el camino de vida eterna. Si sólo creemos en el Señor Jesús y no aceptamos la segunda venida del Señor Jesús, ¡nos estamos negando a sí mismos la fuente de agua de vida! ¿Seguirá el Señor Jesús reconociéndonos? ¿Podríamos todavía obtener vida eterna? Mientras creamos en el Señor, también debemos aceptar su segunda venida. Sólo quienes creen en “Hijo” son los verdaderos creyentes. Sólo aquellos quienes siguen al Cristo de los últimos días obtendrán vida eterna. Si sólo creemos en el Señor Jesús, y rechaza Su retorno, entonces nuestra creencia es una perdida de esfuerzo tirada por la borda, y nunca ganaremos la aprobación del Señor Jesús.

Porque lo que el Señor Jesús hizo en la Era de Gracia es la obra de redención. Él expresó verdades acerca de la redención del hombre, lo que sólo puede permitir a la gente a confesar y arrepentirse de sus pecados y volver a Dios. Pero debido a nuestra naturaleza pecadora y nuestro carácter perverso no se habían resuelto, aunque nuestros pecados han sido perdonados después de que hemos creído en el Señor Jesús, a menudo seguimos pecando, rebelándonos y resistiendo a Dios, esto es realidad. Este demuestra que lo que el Señor Jesús hizo fue la obra de redención. Sólo la obra del juicio hecha por parte del Señor Jesús retornado en los últimos días puede salvar completamente a la humanidad, dejar a la humanidad liberarse del pecado y de la influencia de Satanás, logrando un cambio en su carácter y siendo ganado por Dios. Entonces, la obra del juicio hecha por el Señor Jesús retornado en los últimos días es crítica para la salvación de la humanidad. Si sólo aceptamos la obra de redención del Señor Jesús, y esperamos entrar en el Reino de los Cielos sin aceptar la obra del juicio del Señor Jesús retornado en los últimos días, tenemos la cabeza en las nubes. en realidad, el Señor Jesús dijo hace tiempo que: “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir” (Juan 16:12-13). Para ese momento nadie entendió la palabra del Señor Jesús, porque la humanidad acababa de llegar ante Dios, y la estatura espiritual aún es pequeña. Si el Señor Jesús hubiese expresado la palabra del juicio de los últimos días, el hombre sería incapaz de haberla soportarlo. Debían esperar la venida de Dios Todopoderoso en los últimos días que expresa toda la verdad que purifica, salva y perfecciona al hombre. Cuando leemos la palabra de Dios Todopoderoso, finalmente hemos tenido en cuenta el conocimiento de Su voluntad. ¿Por qué no hizo Dios directamente la obra del juicio de los últimos días durante la Era de Gracia? Esto es debido a que hay tres fases de la obra en el plan de gestión de Dios para salvar a la humanidad. Dios hace la obra del juicio en los últimos días, como dice Dios Todopoderoso. “Aunque Jesús hizo mucha obra entre los hombres, sólo completó la redención de toda la humanidad, se convirtió en la ofrenda por el pecado del hombre, pero no lo libró de su carácter corrupto. Salvar al hombre totalmente de la influencia de Satanás no sólo requirió a Jesús cargar con los pecados del hombre como la ofrenda por el pecado, sino también que Dios realizara una obra mayor para librar completamente al hombre de su carácter, que ha sido corrompido por Satanás. Y así, después de que los pecados del hombre fueron perdonados, Dios volvió a la carne para guiar al hombre a la nueva era, y comenzó la obra de castigo y juicio, que llevó al hombre a una esfera más elevada. Todos los que se someten bajo Su dominio disfrutarán una verdad más elevada y recibirán mayores bendiciones. Vivirán realmente en la luz, y obtendrán la verdad, el camino y la vida” (‘Prefacio’ en “La Palabra manifestada en carne”). La obra de redención del Señor Jesús pavimentó el camino para la obra de juicio y purificación del hombre en los últimos días. La verdad que salva, cambia y perfecciona al hombre será expresada totalmente por el Señor Jesús retornado. La verdad es el camino de vida eterna concedida al hombre por parte de Dios Todopoderoso en los últimos días. Así que, si queremos recibir el camino de vida eterna, la clave está en aceptar el retorno del Señor Jesús. El Señor Jesús dijo: “He aquí, Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, cenaré con él, y él conmigo” (Apocalipsis 3:20). “[…] porque las bodas del Cordero han llegado y su esposa se ha preparado” (Apocalipsis 19:7). “Bienaventurados los que están invitados a la cena de las bodas del Cordero” (Apocalipsis 19:9). aquellos que aceptan la segunda venida de Cristo son vírgenes prudentes. Después de oír la voz de Dios, fueron con el Cordero al festín. Gente como ésta es bienaventurada, y ha seguido los pasos del Cordero. Ellos son los primeros frutos purificados por el juicio de Dios en los últimos días, y los vencedores creados por Dios. Así que sólo aquellos quienes aceptan la segunda venida de Cristo obtendrán el camino de vida eterna.
del guion de la película de Desde el trono fluye el agua de la vida
02
Creemos que podemos alcanzar la vida eterna poniendo nuestra fe en el Señor y siguiéndolo. La palabra del Señor lo corrobora: “Yo soy la resurrección y la vida; el que cree en mí, aunque muera, vivirá, y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás” (Juan 11:25-26). “Pero el que beba del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás, sino que el agua que yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna” (Juan 4:14). Estos pasajes son la promesa del Señor Jesús. El Señor Jesús nos puede conceder la vida eterna, el camino del Señor Jesús es el camino de la vida eterna, y la Biblia dice: “El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que no obedece al Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios permanece sobre él” (Juan 3:36). ¿El Señor Jesús no es el Hijo del Hombre, no es Cristo? Nosotros podríamos recibir el camino de la vida eterna por medio de la fe en el Señor, pero vosotros dais testimonio de que Cristo de los últimos días nos traerá el camino de la vida eterna. No lo entiendo muy bien, todos somos seguidores del Señor Jesucristo. ¿Por qué no basta con esto para recibir el camino de la vida eterna? ¿Y por qué también hemos de aceptar las palabras y la obra de Cristo de los últimos días?

Respuesta
Jesús Nuestro Señor es Dios encarnado, es la aparición de Dios. El Señor Jesús dijo: “Y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás” (Juan 11:26). “[…] el agua que yo le daré se convertirá en él en una fuente de agua que brota para vida eterna” (Juan 4:14). La Biblia dice, “El que cree en el Hijo tiene vida eterna” (Juan 3:36). Estas palabras son la verdad, ¡son la realidad! Porque Jesús Nuestro Señor es Dios encarnado, tiene la esencia e identidad de Dios. Él mismo es el camino para la vida eterna. Todo lo que dice y hace es una manifestación natural de la vida de Dios. Todo lo que representa la verdad y lo que Dios tiene y es. Por lo que Jesús Nuestro Señor es él mismo eterno, y puede concedernos la vida eterna. Puede resucitar a los muertos. Creyendo en Jesús Nuestro Señor creemos en el único Dios verdadero, y por lo tanto podemos recibir la vida eterna. No hay ninguna duda. La resurrección de Lázaro es una buena prueba de que Jesús Nuestro Señor puede concedernos la vida eterna, tiene esa potestad. Entonces, ¿por qué Jesús Nuestro Señor no concedió la vida eterna durante la Era de la Gracia? Porque Jesús Nuestro Señor fue crucificado en la cruz para redimir a la humanidad, no para hacer la obra de purificación y salvación en los últimos días. La obra de redención de Jesús Nuestro Señor solo consistía en perdonar los pecados del hombre, pero no eliminó su naturaleza y carácter satánico. Por lo que se nos perdonaron los pecados por creer en el Señor, pero en ningún momento nos purificamos nuestro carácter satánico. Todavía pecamos a nuestro pesar, rechazamos y traicionamos a Dios. ¿No es verdad? Tenemos que tener claro una cosa. La obra de redención de Jesús Nuestro Señor durante la Era de la Gracia preparó el camino para el juicio final en los últimos días, así que tras completar la obra de redención, Jesús Nuestro Señor prometió que regresaría. El Señor Jesús dijo, “Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis soportar. Pero cuando El, el Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta, sino que hablará todo lo que oiga, y os hará saber lo que habrá de venir” (Juan 16:12-13). En las palabras de Jesús Nuestro Señor se ve que solamente cuando regrese el Señor en los últimos días nos expresará toda la verdad que purifica y salva al hombre. “El Espíritu de verdad, venga, os guiará a toda la verdad”. Estas verdades son exactamente las realidades que Dios Todopoderoso de los últimos días expresa para purificar y salvar a la humanidad. Son las palabras que el Espíritu Santo dice a las iglesias, y son el camino para la vida eterna que Dios otorga a la humanidad en los últimos días. Por eso los seguidores del Señor no obtuvieron la vida eterna en la Era de la Gracia. El Señor Jesús dijo “Y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. Y la Biblia también dice “El que cree en el Hijo tiene vida eterna”. Pero de hecho, el Señor dijo esto para demostrar que él mismo es la presencia de Dios, y que solamente él puede otorgar la vida eterna. La promesa de Jesús Nuestro Señor de que el que creyera en él no moriría nunca es un testimonio de la autoridad de Dios. Dios mismo es el camino de la vida eterna, es capaz de conceder al hombre la vida eterna. No quiere decir que el hombre reciba la vida eterna al aceptar la obra de Jesús Nuestro Señor. Todo el mundo puede entenderlo.

Como sabemos, a pesar de que cuando aceptamos la redención de Jesús Nuestro Señor en la Era de la Gracia, se perdonaron nuestros pecados y obtuvimos el derecho a orar a Dios y disfrutar de su gracia y bendiciones, no puede negarse que en este momento estamos todavía limitados por nuestra naturaleza pecadora, aún vivimos en pecado sin poder hacer nada, somos completamente incapaces de practicar la palabra del Señor y no reverenciamos ni obedecemos a Dios. Actualmente a menudo seguimos mintiendo y engañando a Dios, buscamos la fama y fortuna, anhela el dinero y sigue la tendencia mundial. Sobre todo cuando la obra de Dios no se ajusta a nuestras nociones, culparíamos, juzgaríamos e incluso rechazaríamos a Dios. No podemos arrepentirse realmente, ¿podemos conseguir la aprobación del Señor? Incluso cuando muchos hombres siguen, dan testimonio e incluso sacrifican sus vidas por el Señor, y se han arrepentido de verdad, ¿realmente su carácter corrupto ha sido purificado? ¿Entonces conocen realmente al Señor? ¿Se han desprendido de la influencia de Satanás y han sido ganados por Dios? Por supuesto que no, es un hecho muy conocido. Esto es suficiente para probar que la obra de Jesús Nuestro Señor durante la Era de la Gracia fue simplemente una obra de redención. Definitivamente no era la obra de salvación y perfección de los últimos días. Las palabras que Jesús Nuestro Señor expresó durante la Era de la Gracia daban únicamente el camino para que las personas se arrepintieran, no la vida eterna, y por eso Jesús Nuestro Señor dijo que regresaría. Jesús Nuestro Señor regresa para expresar la verdad y otorgar al hombre la vida eterna, para que puedan deshacerse de la influencia de Satanás y obtener la verdad como forma de vida para conocer a Dios, obedecerle, reverenciarle y ser compatibles con él, poder entrar en el reino de los cielos y conseguir la vida eterna. Sobre los cimientos de la obra de redención de Jesús Nuestro Señor, Dios Todopoderoso en los últimos días ha iniciado la obra de juicio comenzando por la casa de Dios y ha expresado todas las verdades para purificar y salvar a la humanidad. Ha revelado a la humanidad el carácter justo, majestuoso y que no se puede ofender de Dios, ha juzgado y expuesto la esencia y la corrupción del hombre por Satanás. Ha desenterrado la raíz de la rebelión y rechazo del hombre hacia Dios, y ha relatado al hombre todas las intenciones y requisitos de Dios. Al mismo tiempo, ha explicado a la humanidad de manera clara todas las verdades que necesita para recibir la salvación, entre otras, la historia interna y la esencia de las tres etapas de la obra de salvación de Dios así como la relación entre estos tres etapas, la diferencia entre la obra de Dios y la del hombre, la historia interna y la verdad de la Biblia, el misterio del juicio en los últimos días, el misterio de las vírgenes prudentes arrebatadas, cómo perfecciona a las personas antes de los desastres para que sean vencedores, el misterio de Dios encarnado, lo que significa verdaderamente creer, obedecer y amar a Dios, cómo reverenciar a Dios, apartarse el mal para ser compatibles con Cristo, y cómo vivir una vida relevante, etc. Estas verdades son el camino de la vida eterna que Dios concede a la humanidad en los últimos días. Así que, si deseamos conseguir la verdad y la vida, la salvación, purificación y ser perfeccionados, debemos aceptar y obedecer la palabra y obra de Dios Todopoderoso, Cristo de los últimos días. Es la única forma en la que podemos obtener la verdad y la vida. Vamos a leer la palabra de Dios Todopoderoso.

Dios Todopoderoso dice: “Dios mismo es la vida y la verdad, Su vida y verdad coexisten. Los que no pueden obtener la verdad nunca obtendrán la vida. Sin la guía, apoyo y provisión de la verdad, sólo recibirás letras, doctrinas y, además, la muerte. La vida de Dios siempre está presente, Su verdad y vida coexisten. Si no puedes encontrar la fuente de la verdad, entonces no obtendrás el alimento de la vida; si no puedes obtener la provisión de vida, entonces, seguramente no tienes la verdad, y así, aparte de las imaginaciones y las nociones, la totalidad de tu cuerpo no será nada más que carne, tu apestosa carne. Debes saber que las palabras de los libros no cuentan como vida, los registros de la historia no se pueden consagrar como la verdad, y las doctrinas del pasado no pueden servir como un registro de palabras que Dios habla en el presente. Sólo lo que Dios expresa cuando viene a la tierra y vive entre los hombres es la verdad, la vida, la voluntad de Dios y Su manera actual de obrar. Si aplicas los registros de las palabras que Dios habló desde las eras pasadas hasta la actualidad, entonces eres un arqueólogo y la mejor manera de describirte es como un experto en herencia histórica. Lo eres porque siempre crees en los rastros de la obra que Dios hizo en tiempos pasados, sólo crees en la sombra de Dios que quedó cuando antes obró entre los hombres, y sólo crees en el camino que Dios les dio a Sus seguidores en tiempos pasados. No crees en la dirección de la obra de Dios en la actualidad, no crees en el glorioso semblante de Dios en la actualidad y no crees en el camino de la verdad que Dios expresa en el presente. Y así eres, sin duda, un soñador que está completamente fuera de contacto con la realidad. Si todavía hoy te aferras a las palabras que son incapaces de dar la vida al hombre, ¡entonces eres un desesperanzado pedazo de madera muerta, porque eres demasiado conservador, demasiado intratable y demasiado insensible para razonar!

[…]

El Cristo de los últimos días trae la vida y trae el camino de la verdad, duradero y eterno. Esta verdad es el camino por el que el hombre obtendrá la vida, y el único camino por el cual el hombre conocerá a Dios y por el que Dios lo aprobará. Si no buscas el camino de la vida que el Cristo de los últimos días provee, entonces nunca obtendrás la aprobación de Jesús y nunca estarás cualificado para entrar por la puerta del reino de los cielos, porque tú eres tanto un títere como un prisionero de la historia. Aquellos que son controlados por los reglamentos, las letras y están encadenados por la historia, nunca podrán obtener la vida y nunca podrán obtener el camino perpetuo de la vida. Esto es así porque todo lo que tienen es agua turbia que ha estado estancada por miles de años en vez del agua de vida que fluye desde el trono. Aquellos que no reciben el agua de la vida siempre seguirán siendo cadáveres, juguetes de Satanás e hijos del infierno. ¿Cómo pueden, entonces, contemplar a Dios? Si sólo tratas de aferrarte al pasado, si sólo tratas de mantener las cosas como están quedándote quieto, y no tratas de cambiar el estado actual y descartar la historia, entonces, ¿no siempre estarás en contra de Dios? Los pasos de la obra de Dios son vastos y poderosos, como olas agitadas y fuertes truenos, pero te sientas y pasivamente esperas la destrucción, apegándote a tu locura y sin hacer nada. De esta manera, ¿cómo puedes ser considerado alguien que sigue los pasos del Cordero? ¿Cómo puedes justificar al Dios al que te aferras como un Dios que siempre es nuevo y nunca viejo? ¿Y cómo pueden las palabras de tus libros amarillentos llevarte a una nueva era? ¿Cómo pueden llevarte a buscar los pasos de la obra de Dios? ¿Y cómo pueden llevarte al cielo? Lo que sostienes en tus manos son las palabras que sólo pueden darte consuelo temporal, no las verdades que pueden darte la vida. Las escrituras que lees son eso que sólo pueden enriquecer tu lengua, no las filosofías que te ayudan a conocer la vida humana, y menos aún los caminos que te pueden llevar a la perfección. Esta discrepancia, ¿no te lleva a reflexionar? ¿No te permite entender los misterios que contiene? ¿Eres capaz de entregarte tú mismo al cielo para encontrarte con Dios? Sin la venida de Dios, ¿te puedes llevar tú mismo al cielo para gozar la felicidad familiar con Dios? ¿Todavía sigues soñando? Sugiero entonces que dejes de soñar y observes quién está obrando ahora, quién está llevando ahora a cabo la obra de salvar al hombre durante los últimos días. Si no lo haces, nunca obtendrás la verdad y nunca obtendrás la vida.

Los que quieren obtener la vida sin confiar en la verdad de la que Cristo habló son las personas más absurdas de la tierra, y los que no aceptan el camino de la vida que Cristo trajo están perdidos en la fantasía. Y así digo que a las personas que no aceptan al Cristo de los últimos días Dios las detestará para siempre. Cristo es la puerta para que el hombre entre al reino durante los últimos días, que nadie puede evitar. Nadie puede ser perfeccionado por Dios excepto por medio de Cristo. Tú crees en Dios y por tanto debes aceptar Sus palabras y obedecer Su camino. No debes simplemente pensar en obtener bendiciones sin recibir la verdad o sin aceptar la provisión de la vida. Cristo viene en los últimos días para que a todos los que verdaderamente creen en Él les pueda proveer la vida. Su obra es en aras de concluir la era antigua y entrar en la nueva, y es el camino que deben tomar todos los que entrarán en la nueva era. Si no eres capaz de reconocerlo y en cambio lo condenas, blasfemas y hasta lo persigues, entonces estás destinado a quemarte por la eternidad y nunca entrarás en el reino de Dios” (‘Sólo el Cristo de los últimos días le puede dar al hombre el camino de la vida eterna’ en “La Palabra manifestada en carne”). Dios Todopoderoso, Cristo de los últimos días, ha expresado todas las verdades que purificarán y salvarán a la humanidad. Estas palabras son abundantes, completas y contienen la esencia que Dios nos da. Nos abren los ojos y enriquecen nuestro conocimiento, nos permiten ver que Cristo es la verdad, el camino y la vida. Cristo es el camino de la vida eterna. La palabra que Dios ha expresado en la Era del Reino va mucho más allá de lo que expresó durante la Era de la Ley y la Era de la Gracia. Sobre todo, cuando en “La Declaración de Dios al Universo Entero” Dios se da a conocer por primera vez a toda la humanidad con “La Palabra Aparece En Carne”. Es también la primera vez que la humanidad escucha las declaraciones del Creador a todas las personas. Lo que ha conmocionado al universo entero y le ha abierto los ojos a los hombres. Es la obra del juicio ante el trono blanco en los últimos días. La Era del Reino es cuando Dios comienza la obra de juicio, y es la era en la que el carácter justo de Dios se manifiesta a toda la humanidad. Por lo que, en la Era del Reino, Dios expresa su palabra, juzga, purifica y perfecciona al hombre. Envía toda clase de desastres sobre el hombre, recompensa a los buenos y castiga a los perversos. Demuestra ante los hombres la justicia, majestuosidad y cólera de Dios. Todas las verdades que Dios Todopoderoso expresa para purificar, salvar y perfeccionar a los hombres, son el camino para la vida eterna que Dios concede al hombre en los últimos días. Estas verdades son el agua del río que fluye del trono. Por eso, en nuestra creencia en Dios si queremos obtener la vida eterna y conseguir ser llevados y entrar en el reino de los cielos, debemos aceptar el juicio de Dios Todopoderoso, Cristo de los últimos días, así como el juicio y castigo de su palabra. Solo así podemos obtener la obra del Espíritu Santo, comprender y conseguir la verdad, ser purificados y salvados. Solo los que sufren el juicio y castigo de Dios Todopoderoso en los últimos días merecen entrar en el reino de Dios. ¡Es totalmente cierto! Si continuamos aferrándonos a nuestras propias nociones religiosas, finalmente sufriremos una pérdida. Las vírgenes prudentes se centran únicamente en buscar la verdad y escuchar la palabra de Dios, pero las vírgenes insensatas mantienen solo la doctrina de la Biblia y sus conceptos e imaginaciones, no buscan la verdad ni escuchar la voz de Dios. Entonces, un día caerán de repente en los desastres y gemirán y rechinarán los dientes, e incluso será inútil que se lamenten. Así que los que no aceptan a Dios Todopoderoso sucumbirán a los desastres y serán castigados. Es lo que Dios ha predestinado y nadie puede cambiarlo. Particularmente aquellos que condenan violentamente la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días ya han sido reveladas por Dios como anticristos de los últimos días, esa gente sufrirá el castigo eterno y no tendrá la oportunidad de encontrar a Dios. Está claro que la obra de Dios Todopoderoso en los últimos días es clasificar a los hombres según su condición, decidir el futuro de los hombres y finalizar la era.

Fuente: Iglesia de Dios Todopoderoso

Recomendación: Estudio sobre el arrebatamiento

Scripture quotations taken from LBLA. Copyright by The Lockman Foundation.

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